martes, 14 de julio de 2015

¿Cuándo cubres tus oídos, aun escuchas el tic tac del reloj?
Mis ojos se incorporan de manera violenta y mi respiración se agita al darme cuenta que solo estoy yo. 
Mis manos rodeando abrazado mi cuerpo no me permiten cubrir mis oídos. El sonido es cada vez peor y las palabras rebotan en mi cabeza con ese tinte de amargura.
Mis muñecas pican y arden "¿Será que la piel aun está viva?" 
Pienso y luego desisto, mi cabeza vuelve a caer en el piso suave y blando. 
Me siento como un crío, con mis manos aun rodeándome y mi garganta apretada...
¿Aún escuchas el tic tac de reloj?

No hay comentarios:

Publicar un comentario