sábado, 6 de junio de 2015

Delirium

Y es como si hubiese sido ayer cuando ese beso me aniquiló. No recuerdo nada más, solo tus manos ahí, descubriendo cada parte y rincón de mi alma. Torpe como un niño, impetuoso como las olas chocando en las rocas, así embestias contra mi. Tu espalda con la que hace años soñé, la sentia en mis manos y me aferré a ella como a la vida al sentir tus besos, tu respiración en mi oído, tus manos cerrando mis ojos y tus labios besando mi cuello.
No quiero olvidar esa canción jamás, la que escuchamos esa noche mirándonos a los ojos.
Fue el primer y el último beso, en donde sentí el fuego que años se contuvo en tu interior. Perdoname si olvido detalles, como el olor de tu pelo, una mezcla de miel con sudor, perdóname si olvido el calor de tu pecho, en donde pude dormir despues de casi una eternidad despierta.
Perdóname si olvido la textura de tus manos que sentí cuando descubrian mis pechos, esa suavidad y delicadeza con la cual mordias cada centímetro de mi piel, dispuesta para ti sin tapujos ni tabues.
Perdona amigo mio, si he olvidado cada detalle.